Consejos básicos a tomar en cuenta antes de “diseñar” tu portada

Como lectores, SIEMPRE juzgamos a un libro por su portada. Además de la sinopsis, la portada es en un elemento clave para cualquier libro de ficción o no ficción, pues es lo primero que los lectores van a ver de nuestro libro es la portada, y que da paso a cautivarnos e interesarnos para conocer más sobre el libro y su historia.

Parece absurdo que una simple imagen pueda influir en la compra e incluso dictar “una sentencia” sobre el contenido, echando por tierra el trabajo de escritura que tanto tiempo nos ha llevado. Pero somos así, nuestros ojos deciden (hoy más que nunca) y controlan nuestros deseos. Por los tanto no podemos permitirnos publicar nuestro libro con una portada inapropiada o poco llamativa.

Lo primero a tener en cuenta, quizá lo más básico y que probablemente habrás escuchado un montón de veces, es que la imagen de portada se identifique no solo con la historia de su interior sino también contigo, tus personajes o con lo que quieres que sientan los lectores al tenerlo en sus manos. Una portada siempre será la tarjeta de presentación de todo libro, es un reflejo de su personalidad y del género al que pertenece.

Así que te damos un consejo: SI NO ERES DISEÑADOR EDITORIAL NO DISEÑES TÚ LA PORTADA, DÉJALO EN MANOS DE UN PROFESIONAL. Claro que serán tus ideas las que aparezcan en ella, pero no debes ejecutarla tú. Debes escuchar la opinión de tu diseñador, lo que tiene que decirte y siempre pídele que haga además de tu idea otra enteramente de él.

Para ello tienes que hablar mucho con tu diseñador, muchos de ellos te mandarán un brief para poder saber más de lo que buscas y no solo aventarse sin haber entendido de qué va el libro, lo que esperas de la portada y qué concepto o conceptos quieres ver en la portada. Otra cosa que debes saber, como buen autor independiente, es sobre cómo formarte una opinión, tienes que ver muchas portadas de libros y analizar por qué son buenas, qué te llama la atención de ellas, qué elementos destacas, cómo es la composición. ves con claridad el título y el subtítulo, como está ejecutado el concepto principal del libro.

Además de responder el brief te sugerimos que le cuentes muy bien el género al que pertenece el libro, las características demográficas de tus lectores, el contexto de la historia, si tienes una comunidad de lectores cuéntale qué esperan ellos ver en la tapa del libro. Si tienes varios estilos de portada en mente, también cuéntale a tu diseñador.

Lo mismo sucede para un libro digital, la portada tiene que ser buena y para eso puedes imprimirla y pegarla en la pared, obsérvala durante varios días y juzga “¿qué te parece?” puedes compararla con las portadas que más te gustan. Y pregúntate

  • ¿Le comunica lo que quiero a mi lector modelo? sí o no
  • ¿Es realmente legible?, ¿la gente a golpe de vista entiende todos los elementos?
  • ¿Lo que muestra es literal? o bien ¿ha tomado la idea del título y del contenido para llevar al lector a otro nivel?
  • ¿Es misteriosa? ¿Te deja con ganas de saber más del libro? ¿De la historia?

Si la mayoría de tus respuestas ha sido no, por favor deja que tu diseñador te ayude o bien elige a otro, muchos grandes libros pasaron por varios diseños antes de encontrar el definitivo.

Y finalmente, recuerda que no debes sacar material del internet. Ya que las imágenes que elijas pueden no estar en la calidad apropiada, y podrías estar atentando contra los derechos de autor. No puedes usar sin juicio y sin límites todo lo que encuentres en la red, y las imágenes como las de un hada en plena naturaleza o una chica en medio del mar y rodeada por la luna y las estrellas, pueden ser elementos clichés y nada cercanos a la esencia de tu libro.

Para crear una portada siempre tienes que pensar en vender, en ti como escritor y no como persona.

 

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