Cómo escribir la batalla perfecta para tu novela épica

Veo que estas afilando tus armas y limpiando tu armadura para escribir una batalla épica… ¡Muy bien! Las batallas en una historia de aventura o acción son una de las etapas que cualquier lector siempre está esperando. Ese momento en el que el héroe se levanta en armas para detener el plan malévolo del villano. Es el punto que, como lector, esperas para ponerte la armadura y, junto con el protagonista, gritar mientras corres a la acción…

Sin embargo, escribir una batalla épica requiere algunos puntos importantes que debemos tomar en cuenta, ya que no se trata de chocar las espadas a la menor provocación. Hoy les hablaré un poco sobre este proceso. Así que levanta tu escudo, ajusta la armadura, prepara tus armas, no olvides tu pluma y veamos estos pequeños consejos para crear una batalla épica literaria.

Estamos por entrar a la zona de batalla así que prepárate. Así como en El Azul… y en varias otras novelas nos encontramos envueltos en una batalla desde la primera página. Protegiéndonos de las espadas y flechas que vuelan por todas partes, sin saber por qué nos atacan. Pero calma, antes de que salgas a tirar golpes, debemos entender que toda batalla debe de tener una razón, hay que tener en cuenta que siempre debe de estar ligada a la historia, una no puede vivir sin la otra. La historia nos deberá conducir a estos encuentros de acción, pues le dará emoción y contexto a la tan esperada pelea.

¿Ya estás leyendo sobre esgrima y tácticas militares? ¡Bien! Eso es bueno y aunque no es tan necesario ser un experto en artes marciales o diferentes tipos de armas, sí es importante tener una pequeña noción sobre ello para poder identificar las limitantes. Aunque tú puedes meter cualquier tipo de arma o arte marcial en tu historia, pues eres el creador, siempre es recomendable saber las ventajas y desventajas de las armas o estilos de batalla. Por ejemplo, si tu personaje usa una armadura por más que quiera no podrá ser más rápido que un rayo. Conocer datos como este y contextos ayuda a darle un toque verosímil a la lucha y puede agregar incertidumbre sobre el desenlace. Tus lectores se preguntarán cómo su personaje favorito logrará salir lo mejor librado del conflicto:

Ejemplo: El caballero utilizaba la espada con maestría logrando esquivar todas las mortales estocadas que su enemigo lanzaba, sin embargo el peso de la armadura y el calor lo empezaban a agotar…

También es importante definir qué función tienen las batallas dentro de la trama. Quizás en esta batalla el protagonista debe perder, este será un instrumento que podrás utilizar a tu favor para describirlo mejor.

Envaina la espada un momento, tenemos que planear nuestros ataques. Es muy importante que te pongas en la mesa de estrategias junto con tus protagonistas y planifiquen la lucha.  En este punto tendrás la oportunidad de crear las estrategias como general y como director de escena para tener siempre bien ubicados a tus protagonistas y que ellos tengan las indicaciones correctas. Siempre hay que tener este proceso de planificación para que todo salga como tú lo esperas y evitas que todos se amontonen queriendo salir por la misma puerta.

No es lo mismo pelear de noche que de día, ¿verdad? Saber en qué momento se situará cada batalla nos va a dar mayores recursos a la hora de escribir, pues esto otorga ventajas y desventajas a los bandos en conflicto. Por ejemplo, no es lo mismo una batalla en el desierto, donde las armaduras se calientan más y el sol se reflejaba en ellas deslumbrando a los oponentes, que una batalla nocturna donde la oscuridad facilita escondites y ser descubiertos sería más difícil.

Como lo mencioné en el ejemplo, utiliza el clima o el momento del día para darle un mejor toque a la descripción. De tal forma que el lector pueda ubicar e imaginar. Mencionar estos datos específicos ayudará a tus lectores con su propia aventura.

Baja un momento la espada y reflexiona un poco, recuerda que las batallas deben de ser parte de la historia y debes estar consciente que toda lucha o momento de acción debe tener sus consecuencias. En ellas te puedes apoyar para darle mayor importancia a un personaje, crear alianzas, cerrar algún ciclo, una situación o un personaje nos puede dejar algún mensaje o simplemente desaparecer. Dile adiós a algunos personajes porque, seamos sinceros, a veces no sabemos qué hacer con ellos, no me veas así, no es algo que recomiende mucho.

Descansa un poco soldado, piensa en tu lector. Mientras escribía las batallas de mi libro me dí cuenta de algo muy importante: quería ser especifico con las situaciones sin quitarle la imaginación a mi lector. Suele pasar que describes demasiado y que le quitas al lector la posibilidad de imaginar. Como un director de cine planeas que la batalla se vea directamente a cámara, que se recorra en 360 grados o en planos fijos. Para evitar esto, yo describía o dejaba pistas de los punto esenciales, dejando el resto a la imaginación.

Ejemplo: Nuestro héroe después de caer al suelo, recogió la espada ensangrentada y con dificultad se postró sobre una rodilla, el sudor corría por su frente, mientras su contrincante lo esperaba pacientemente…. (deja que el lector ponga lo demás)

Esta estrategia da la oportunidad a nuestro lector de poner las piezas a su gusto y que pueda observar desde el punto que desee.

¿Acaso noto miedo? Soldado, este es el momento de dejar el miedo a un lado. Este es el mejor consejo que te puedo dar. Prepara tu pluma, máquina de escribir o computadora y escribe. ¡DISFRÚTALO! Es tu mejor momento, explota tu imaginación, diviértete y emocionate escribiendo; deja que la imaginación vuele. Así como tú te pusiste tras las líneas enemigas los lectores también estarán ahí y vivirán lo mismo que tú. Así que simplemente diviértete, encara el miedo y corre a la acción gritando a todo pulmón.

 

E. D. Salazar

Autor de El Azul y el círculo de los héroes

 

 

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