Creación de personajes

Toda buena historia depende de un gran personaje para ser contada. Una historia simple y sin mucha profundidad puede ser salvada por un personaje complejo y tridimensional, pero una buena historia puede ser arruinada por un personaje lineal y simple, esa es la importancia de la creación de un buen personaje.

Antes de crear a su aventurero, o aventurera, hay que conocer los tipos de personajes que hay, estos son los siguientes:

  • Principal o Protagonista: este es el héroe, antihéroe o antagonista.
  • Secundario: son importantes, pero no tanto como el protagonista, son los amigos del héroe, o los aliados del villano.
  • Fugaces: estos suelen tener una aparición breve en la historia, pero su corta aparición suele influir de gran magnitud en la historia.

Bien, ya que tengamos claro los tipos de personajes que existen, hay que entender la caracterización arquetípica. En este caso, existen dos tipos:

  1. Estereotipo o cliché:

Son la base sobre la cual se va a tejer un personaje más complejo y sólo eso, la idea es dejar atrás los estereotipos pues suelen ser planos y sin chiste y no queremos eso,

  1. Arquetipo:

Es la idea básica de un comportamiento o virtud, es un paradigma, un modelo a seguir. Normalmente son símbolos de emociones o virtudes.

Para la creación de un buen personaje lo ideal es mezclar un estereotipo con un arquetipo, un ejemplo muy bueno es Batman, siendo este, dos personajes en uno: Batman es un detective, experto en artes marciales y filántropo, mientras que su alter ego, Bruce Wayne, es egocéntrico, playboy y narcisista.

Algunos ejemplos de estereotipos en novelas de aventura son: El héroe, el escudero, la amada, el antagonista, el ayudante del antagonista, el mentor, el personaje obstáculo y el personaje impacto.

Los podemos encontrar en cualquier historia, por ejemplo en, donde el héroe puede ser tanto Aragon como Frodo, el escudero Legolas, Glimli y Sam, la amada de Aragon sería Arwen, el Antagonista, Sauron, El ayudante del antagonista, Saruman, el mentor, Gandalf, el personaje obstáculo podría ser tanto Saruman como los Nazgul, y el personaje impacto sería Gollum, como estos, podemos encontrar referencias en cualquier historia.

Bien, si crean un personaje masculino, por favor, no los doten de virtudes, no los hagan musculosos, adinerados, apuestos, carismáticos, sin traumas, en pocas palabras, perfectos, un personaje de este tipo suele aburrir, lo mismo pasa si crean un personaje femenino tierna, inocente, hermosa, llena de virtudes, etc, lo interesante en este caso es darles traumas, tics, desventajas para que a lo largo de la historia se vayan desarrollando, y de sus debilidades nazcan las fortalezas que los ayudarán a superar los obstáculos que les vayamos poniendo en el camino.

Veamos si ya dominan esto, escojan su película, serie o novela favorita, y clasifiquen que personaje es el estereotipo del héroe, cuál es el antagonista, escudero, amada, etc, con esto podrán identificar y por lo tanto crear a los personajes idóneos para su historia.

Sí desean crear un personaje complejo pueden usar las herramientas que los rodean: en su familia, su círculo social, sus compañeros de clase o de trabajo, etc, observen sus manías, su comportamiento ante ciertos obstáculos, sus traumas, esos son personajes complejos y pueden aprender mucho de ellos, y recuerden que la variedad con la que pueden crear un personaje es ilimitada, sólo deben explotar su mejor arma para lograrlo, su imaginación.

 

J.S. Navarro

Autor de Guardianes elementales. Ojos carmesí

 

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