¿Corrección de estilo? ¡Yo quiero conservar mi estilo!

Escribimos esta entrada porque muchos de nuestros autores nos escriben preguntando por la temible corrección de estilo, todos piden no tocar el estilo pero barrer los errores gramaticales. Y están en los correcto, el estilo, que es algo que un autor va construyendo conscientemente en su texto durante años de trabajo duro es algo que lo hace único, es parte de su voz.

La corrección de estilo es realmente un paso fundamental para publicar con calidad profesional, y no es una sola lectura, un texto debe pasar por varias lecturas de expertos. Muchos autores piensan que escriben su original y luego contratan a alguien para que lea y corrija su libro y luego está listo. Pero no es tan sencillo, nos gustaría pero no es así. Publicar un libro es un proceso que lleva muchos pasos pequeños pero decisivos dentro de este proceso. Muchos autores quieren que después de que se corrige su texto en una sola lectura quede perfecto y eso no es posible, se necesitan al menos dos lecturas.

Históricamente, cuando no se publicaban tanto libros como hoy en día, se tenía mucho más tiempo y profesionales para llevar un original a una versión publicable, se hacían al menos tres lecturas, sin contar las del editor general. Hoy eso está difícil porque todos queremos todo rápido y porque la industria misma está centrada en las novedades.

Pero no nos desviemos, hablemos de la corrección de estilo, ella es parte del proceso, eso queda claro, y se trata de una lectura técnica, no de contenido que hace una o dos personas en distintos momento, el primero es sobre el archivo electrónico desde el procesador de texto y el segundo cuando el libro ya es libro, es decir, cuando se ha diseñado y se lleva a cabo una última lectura, que se llama ortotipográfica. Algunos expertos coinciden que existe otra lectura llamada de pruebas que es mucho más un cotejo de que todo esté en orden.

Aquí va lo que se hace en uno y otro proceso. La corrección de estilo está basada en errores gramaticales, sintaxis, concordancia, preposiciones, relaciones temporales, también se revisa el aparato crítico, la bibliografía. Finalmente que el texto sea legible y entendible el texto. La segunda lectura está centrada en errores ortográficos y de puntuación que pudieran no haberse visto, pero sobre todo revisa el uso de pesos de títulos, de tipografía, de formación de texto, si hay imágenes que estas coincidan, lo mismo que el índice y todos los elementos editoriales dentro del libro.

En inglés suele ser más sencillo distinguir estas lecturas pues existen términos más claros, la primera lectura técnica se llama copy-editing y la segunda proof-reading y las dos son igualmente importantes, nadie duda de eso.

Siempre que un autor pregunta por qué contratar los servicios de uno o dos correctores es bueno citar la frase de Roberto Zavala Ruiz: “El lector mira el bosque, mientras que el corrector, sin dejar de verlo, debe mirar los árboles y hasta las ramas.” Creo que para agregar a esta cita debemos decir que el lector puede mirar y disfrutar el bosque porque alguien (los correctores) han observado con detenimiento todo el terreno.

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