¿Cómo superar los obstáculos que te separan de publicar un libro?

Pues bien, esta entrada está relacionada con la anterior, ¿Por qué elegir  YoPublico si hay otras plataformas de autopublicación? ; pero en ésta vamos ahondar sobre cómo superar los NOs que ocurren en la vida de cualquiera que decide escribir o crear un libro. Existen muchas historias de éxito; la mayoría de ellas, si están bien contadas, tratan de lo siguiente: tropiezos, fracasos, reponerse, intentarlo siempre, trabajar duro y luego triunfar.

No vamos a mentir sobre el hecho de que el camino del éxito está empedrado con muchos descalabros; por el contrario, vamos a hablar específicamente de los que nos imponemos nosotros mismos, que se alimentan y confirman mentalmente con lo que ocurre fuera, con la opinión de los censores que destruyen, a veces, la poca confianza que tenemos en nuestra obra y en nosotros mismos. 

Siguiendo a la gurú de los creadores bloqueados y maltratados, Julia Cameron, lo que necesitamos para alcanzar nuestro potencial creativo (que todos tenemos sin excepción) es, entre varias cosas, confiar en nuestro poder de crear. Sí, ya sé que se oye cursilísimo, pero yo diría entonces, dale al menos el beneficio de la duda. La otra gran herramienta es trabajar todos los días, así que confianza y trabajo lograrán curarnos de las voces que nos dicen a cada palabra que no tenemos talento, que otros ya lo hicieron bien, que para creador se nace. Estas voces son finalmente autoagresiones. Aquí hay que hacer una distinción:  dudar del propio trabajo y ser crítico es lo correcto, pero de ahí pasar a la afirmación negativa totalizadora del tipo”nunca lo lograré”, hay una distancia. La primera te permite crecer como creador e ir más lejos, la segunda te paraliza y ahí, ya no hay creación. 

La síntesis de este último párrafo es: no te conviertas en el editor despiadado de tu libro antes de escribirlo. Durante el proceso creativo debes explotar todas las posibilidades con gran libertad y de manera amable y compasiva. El cliché es jugar como un niño, es obvio pero cierto. Una vez que termines entonces podrás dudar de lo escrito y hacer todos los ajustes que necesita tu manuscrito para que vea la luz.  

Durante el periodo creativo entonces olvida a tu propio censor (que se presenta de muchas formas y trabaja con total libertad, pero trabaja siempre) pues del otro lado, un poco más amable que el censor pero igual de peligroso, está el soñador. Es nuestro yo fantasioso que se imagina recibiendo el premio Nobel de literatura sin haber escrito un solo libro. En efecto, ese estado de fantasía es necesario para descubrir, como dice la autora, un montón de conexiones secretas en la vida y en nuestra vida, que no sirven de material e inspiración para crear, pero conforman un estado que permite descubrir algo nuevo que podemos llevar a nuestra obra. 

Todo este largo antecedente es para decirte que así como has superado muchos obstáculos que estaban dentro de ti, a lo largo de los meses y quizás años que te llevó escribir o diseñar tu obra, publicar tu libro es un reto que puedes saltar para pasar a otra cosa. Publicar es liberador en el sentido de que muchos autores generan una especie de apego por su creación, cosa muy normal, algunos la llaman mi bebé incluso. Al darla a conocer y tal cual alumbrarla, la dejamos fuera para que camine por ella misma y llegue a otros y se comunique con ellos, en este caso sus lectores.

Si no publicas no dejarás ese espacio libre para dar el siguiente paso, pero tampoco aprenderás de toda la experiencia y seguirás alimentando tus inseguridades más íntimas.

Si estás en ese proceso, por favor escríbenos porque pronto vamos a lanzar una dinámica con escritores que están en el camino de curarse y lanzar su obra. Aquí el correo para que nos cuentes (secretamente) tu experiencia: hola@yopublico.mx