3 problemas que tiene todo escritor independiente y cómo solucionarlos.

Aunque Oscar Wilde afirmaba que lo único que hacía falta para ser un escritor, era tener algo que decir y decirlo, el mundo a veces tiene grandes sorpresas para aquel escritor independiente que tiene mucho que contarle al mundo.

Parte de esos retos o problemas, surgen incluso antes de llevar tu idea a una editorial, por lo que aquí te compartimos algunos de los problemas más comunes para todos los escritores que quieren permanecer como independientes, y como solucionarlos.

Problema 1. Escritura con vicios (o simplemente, demasiadas faltas de ortografía).

Aunque seas un gran fanático de la ortografía, puede suceder que dentro de tu camino como escritor, cometas varios errores que hasta para el más amateur dentro del mundo de la ortografía resulten pecados mortales.

En ese momento la tragedia ortográfica puede abrumar tu existencia, pero no te preocupes, no es que seas un mal escritor por tener errores de ortografía, sino más bien (y lo más probable) es que tu cerebro se sature y se ciegue ante esos errores.

Pero ¿Cómo puede una mente que le dedica su espíritu y alma a la escritura cometer tal sacrilegio? La respuesta fue descubierta hace algunos años por la doctora Nilli Lavie, del Instituto de Neurociencia cognitiva de la University College London, quien afirmó después de un exhaustivo estudio, que cuando una persona se concentra intensamente en una tarea, puede provocar que no perciba cosas que estén a plena vista.

Solución – A diferencia de otras profesiones, el escritor independiente debe de decidir cuáles serán sus batallas, ya que en eso podrá concentrar su atención y no descuidar otros aspectos que incluso, podrían ser aún más importantes. Por ello te recomendamos que determines tiempos completos para una sola tarea, y hagas de la frustración una amiga más que un problema o en dado caso, concentrarte al 100% en escribir y mejor, contratar un editor o corrector de estilo para que le de un buen vistazo a tu libro y así evitar microinfartos de escritor.

Problema 2. – “Parecía verdad, hasta que me puse a investigar.”

Ya sea una novela fantasiosa o un simple cuento de hadas, todo texto que busque ser profesional debe tener un cierto grado de verdad. Es muy común encontrar grandes historias con elementos que al ser tan irreales resultan atractivos para el lector, sin embargo también existe el gran riesgo de difundir información falsa, que influya en decisiones y comportamientos de lectores.

Al final, un escritor independiente no sólo cuenta una historia: enseña al mundo cómo crear una perspectiva diferente de la misma.

Solución – Una investigación previa del tema que vas a tocar dentro de tu libro no necesariamente tiene que decir que incluirás toda esa información en tus textos. Puede ser un recurso más para tener fuentes de inspiración e incluso, para inventar nuevas ideas a partir de las ya descubiertas. En dado caso que no tengas tiempo o desconfíes de los resultados de Google, puedes siempre consultar un editor para que te guíe en el camino.

Problema 3 – Regalías, porcentajes y descuentos.

¿Quién lo diría? El mundo que tanto odian aquellas mentes creativas lleno de números y porcentajes es el que guía las ventas o alcances de nuestros sueños. Una idea que parecería no necesaria cuando pensaste en ser un escritor independiente y que bueno, seamos realistas: nadie piensa que va a necesitar saber de economía hasta que se ve involucrado en un proceso de compra-venta.

Así es como llegamos al problema de las regalías, porcentajes, impuestos y demás números que suman o restan a tu bolsillo. Un tema que además algunas editoriales suelen ocultar a sus escritores.

Solución – Para conocer más de este tema puedes tomar algunos cursos de marketing tradicional, o conocer las opciones que Yo Publico tiene para que publiques tu libro y obtengas de tus ideas lo que tu quieras.